Cuáles son los tipos de vacunas para perros y por qué son fundamentales

Tener un perro requiere de tiempo y dedicación. Entre sus cuidados no podemos olvidar algo fundamental: las vacunas para perros. Se clasifican en obligatorias y opcionales y son importantes para garantizar la buena salud de la mascota y mantener en óptimas condiciones su sistema inmunológico.

Las vacunas son antígenos para algunos virus, lo que indica que el organismo del perro debe reaccionar sobre esos microorganismos y es normal que sufran una inmunidad celular y enfermen, tal como pasa con los seres humanos.

La salud de los perros

Las vacunas obligatorias para los perros deben colocarse a partir de las 12 semanas, quizá antes. Si el cachorro no ha sido inmunizado, no podrá tener contacto con otros, pues así se evita que se contagie de infecciones.

Es de recordar que al vacunarlo, el perro debe estar sano y desparasitado, para que el efecto sea el adecuado.

Tras su primera vacuna, el veterinario entregará la tarjeta de control o cartilla sanitaria, es muy importante para registrar los cuidados ofrecidos y además es un documento esencial para la venta y compra de mascotas, pues evidencia que está en buen estado de salud y protegido de infecciones.

Primera vacuna: primovacunación

La primera vacuna del perro se coloca obligatoriamente entre la semana seis y ocho de vida. Es importante conocer que esta vacuna no se puede aplicar antes, pues se supone que el perro aún está en proceso de lactancia y está protegido e inmunizado por su propia madre.

Segunda vacuna: polivalente

La segunda vacuna se aplica a las 8 semanas. Usualmente puede ser la polivalente que protege contra varias enfermedades tales como el moquillo, parvovirosis, leptospirosis, adenovirus 1 y 2 (hepatitis y tos de las perreras), parainfluenza y coronavirus. La misma debe reforzarse al año de aplicación.

También, entre las vacunas más comunes y obligatorias se encuentran la trivalente, pentavalente, hexavalente, pero la polivalente es más completa y con su aplicación se evita inyectar varias veces al cachorro.

Tercera vacuna: refuerzo polivalente

A las 12 semanas se aplica el refuerzo de la polivalente, lo que permitirá que el perro ya pueda salir de casa con mayor seguridad de no ser contagiado de ningún virus.

Cuarta vacuna: rabia

Otra de las vacunas importantes que debe suministrar al cachorro cada año es la antirrábica. La primera dosis se recomienda a la semana 16 de vida y luego, cada 12 meses aplicar el respectivo refuerzo. Su efectividad es del 100% si fue administrada correctamente.

Efectos secundarios

Las mascotas vacunadas son menos propensas a sufrir enfermedades de gravedad que incluso pueden provocar la muerte. Asimismo, se evita que el perro pueda contagiar de rabia a las personas, en caso de que este la padezca.

Ahora bien, estas vacunas provocan efectos adversos en los animales, normal en estos casos, pues lo que se inyectan son cepas de virus y el cuerpo reacciona ante ellos.

En este caso, el perro podría presentar fiebre alta el día de la vacunación, así como también pueden aparecer rosetas o ronchas en la zona donde se insertó la aguja y un pequeño quiste o abultamiento que indica que se movió durante la aplicación y el líquido no ha fluido de manera conforme a la sangre.

Estos síntomas pasan rápido, uno a dos días cuando mucho, de lo contrario, si persisten se debe acudir de inmediato al mismo médico veterinario.

La salud de la mascota es tan importante como la de la familia, por ello es fundamental que se efectúen los controles periódicos que le permitirán no solo prevenir posibles enfermedades sino también tener un control de su bienestar.