El rascador es vital para la vida de los gatos

Existen ciertos objetos que son esenciales para la vida de tus mascotas. Especialmente para los animales que al ser domesticados, perdieron su contacto con la naturaleza, la cual también es vital para su salud óptima. Y en el caso de los gatos, que por naturaleza son salvajes, cuando pasan mucho tiempo en casa pueden activar ese instinto contra el sofá, las paredes, o cualquier otro objeto que consigan. Por eso te contamos la importancia del rascador para gatos.

Y así entra a formar parte muy esencial el rascador, pues ese tipo de juguete cumple funciones vitales para la vida del felino, pues lo ayudará, no solo a desenvolverse físicamente, sino también con su salud mental.

Cinco razones

Existen cinco razones específicas por las cuales todos los gatos deben tener un rascador:

Limarse las uñas

Es muy necesario en los felinos, pues las uñas los definen y por lo tanto deben afilárselas constantemente, pues crecen por capas, y el rascador ayuda a romper las muertas para que salgan las tiernas. De no tener un rascador, pueden acudir al mueble de la casa.

Marcar su territorio

Estos animales son domésticos, pero territoriales. En ese sentido necesitan marcar sus zonas, con el objetivo de consolidar su instinto, y los rascadores les permiten dejar esa huella.

Actividad física

Con los rascadores juegan y al mismo tiempo se estiran, lo cual es bueno para que mejores sus articulaciones, músculos y huesos. Dependiendo del rascador, podrá también trepar y saltar.

Lo ayuda a desestresarse

Cuando hay un cambio en su rutina, como la inclusión de otro gato o una mudanza, el rascador lo ayuda a soltar esa carga de estrés.

Lo aleja de los muebles

Si tu gato no tiene un rascador, improvisará con los muebles. Es por ello que además de comprarle uno, debes acostumbrarlo a un sitio adecuado, y tratar de que el seleccionado tenga varios lugares de rascado y tipos de altura.

Tipos de rascadores

No todos los felinos son iguales, ni tienen las mismas necesidades. Es por ello que hay muchos modelos de rascadores, para que al momento de seleccionar uno, lo hagas de acuerdo a las exigencias de tu mascota.

Planos: se pegan al suelo, con la intención de que el gato se rasque sin levantarse. Son ideales para gatos que requieren agarrar el hábito de rascador, así como los felinos que tienen lesiones en las articulaciones, problemas de desplazamiento o psicomotrices. Además de eso, son económicos.

Verticales o de pared: vienen en muchos diseños, desde tabla, esquinero, inclinados, hasta cilíndricos. Los puedes colocar cerca de un mueble que desees preservar, y en caso que te cueste su acercamiento, tienes la opción de agregar hierba gatera. Vale destacar que no son costosos, y se recomiendan para gatitos pequeños o joviales.

Postes: su altura oscila entre 40 y 120 centímetros, e igualmente tiene varias formas y tamaños. Es de mencionar que se considera uno de los más habituales en los hogares, y los fabrican en sisal natural, madera, felpa y peluche, sin embargo, también pueden conseguirse ecológicos. Estos rascadores pueden tenerlo gatos jóvenes, o maduros con energía media

Árbol: son uno de los más completos, porque además de poder rascarse, le ofrecen un lugar de distracción y descanso. Miden aproximadamente 120/240 centímetros, una buena altura para los gatos, que siempre andan en la búsqueda de escalar. Incluyen camas y cuevas,

Torres: Son los más altos, pues pueden encontrarse de 260 centímetros, y su función es lograr que el gato alcance lo máximo de altura. Están hechos de peluche y felpa, y también sisal natural, para que además de rascarse pueda trepar un tronco. Vale aclarar que este rascador requiere un espacio más grande en casa.