Por qué los gatos domesticados no sufren la toxoplasmosis

Las antiguas creencias, principalmente de las abuelas, afirmaban que si tenías un gato como mascota en tu hogar, podrías contagiarte de toxoplasmosis, o se te haría difícil quedar embarazada.

De allí que muchas mujeres, al saber que estaban en estado, regalaban a sus felinos, sin embargo, ese mito poco a poco se ha ido desvaneciendo, pues si el gato está contaminado, solo puede transmitirlo al ser humano, si éste toca el excremento del animal con sus manos, y luego ingiere algo sin lavarse.

Pero primero, hay que aclarar que la toxoplasmosis es una enfermedad que la produce un parásito llamado Toxoplasma gondii, y puede contagiar a todos los animales de sangre caliente, pero resulta más problemática en los gatos, (felinos en general), porque son los únicos en los cuales ese parásito puede terminar su ciclo de vida, para luego eliminarse a través de las heces, por poco tiempo.

No todos contagian

Esta enfermedad no produce efectos graves en el animal, pero sí se queda en sus tejidos para siempre. Otro dato importante es que no todos los mininos se contagian, pues los domesticados generalmente no corren riesgo de contraer el parásito.

No obstante, la clave está en una buena alimentación porque, tanto ser humano como gato, pueden infectarse al ingerir una carne cruda o mal cocida, así como vegetales mal lavados, o tener contacto con heces contaminadas en los trabajos de jardinería.

Vale resaltar que la única forma de que un gato domesticado se contamine, es luego de haber comido un ratón, pájaro u otro animal, o una carne cruda contaminada. Al contagiarse, sólo liberará el parásito a las heces una sola vez en su vida, y para que se vuelva infeccioso, el pupú debe estar 24 horas en el ambiente.

Más común en gatos jóvenes

Cuando el dueño tiene a su gato desde pequeño, lo alimenta correctamente y no permanece en el exterior, puede decirse que está a salvo. Pero los gatitos jóvenes, es decir de dos a cuatro meses, que están en la calle, corren más riesgo porque al cazar presas pueden contaminarse. De hecho hay gatos que nacen ya con la enfermedad (toxoplasmosis congénita).

Al infectarse desarrollan la dolencia por el intestino, y aunque en algunos casos no presenta síntomas, en otros puede producirse una diarrea. Cuando llega la fase extraintestinal, solo afecta un número reducido de felinos y algunos de los síntomas pueden ser:

  • Fiebre
  • Decaimiento
  • Cero apetito
  • Problemas respiratorios
  • Problemas oculares
  • Posible desprendimiento de la retina

No obstante, éste último proceso solo afecta a los cachorros, o gatos que tengan bajo su sistema inmunológico.

Prevención

El ser humano puede contraer la enfermedad si toca directamente con sus manos las heces infectadas, y luego ingiere algo sin lavarse las manos. Es por ello que como medida de prevención, los dueños de gatos deben mantener una limpieza con el pupú de sus mascotas.

  • Limpiar las heces de la bandeja todos los días
  • Usar siempre guantes y pala
  • Al limpiar la bandeja use agua hirviendo
  • En caso de que su gato defecó fuera de la bandeja, simplemente limpié rápido
  • También es importante ofrecerle una alimentación balanceada, para que al salir no consuma nada de la calle que pudiese estar contaminado

Gatos y embarazo

La mayoría de las mujeres embarazadas se deshacen de sus gatos, por miedo a padecer la toxoplasmosis, pero hay que recordar que ese parásito se contrae solamente ingiriéndolo, y es más probable que se contamine comiendo carne cruda- contaminada, vegetales contaminados, e incluso agua contaminada, que por acariciar a su gato.

Sin embargo, la higiene es la mejor prevención, así que lávese de igual forma las manos después de tocar a su gato.