4 hábitos para mantener a tu gato higienizado de forma correcta

Los gatos son animales muy aseados. Pueden pasar gran parte del día lamiéndose para eliminar suciedad de su pequeño cuerpo, sin embargo es importante tener al menos conocimientos básicos sobre ellos. En esté artículo te contamos cómo mantener a tu gato higienizado correctamente.

Aunque estos singulares mamíferos son un poco ariscos, no muy dados a que los tomen o los acaricien por largo rato, es importante que los asees y de esa manera generes condiciones de limpieza también en tu hogar.

Su rugosa lengua, tiene la capacidad de limpiar su cuerpo, acicalando sus más intrincados rincones, eliminando suciedades acumuladas y enredos en su pelaje, lo que comúnmente ocasiona indigestión por las bolas de pelo.

Ellos, aunque no lo hayas considerado, también merecen mucho cuidado, así que presta atención a estas recomendaciones que tenemos para ti que te permitirán vivir en sana armonía con tu animal.

1. Prepáralo para el baño

Es verdad que los gatos se limpian solos, de manera meticulosa, pero de vez en cuando es fundamental darles un baño. Lavar su pelaje engrasado luego de que se metió en un lugar muy sucio o hacerlo porque tiene algún problema médico, es lógico pero también será inevitable que esto pueda ocasionarles un poco de stress.

Si tu gato es de los que son reacios al agua, compra un champú al seco en cualquier negocio que expenda productos para animales. Con este líquido que es generalmente espumoso, solo hará falta un buen cepillado para retirar el producto. También puedes recurrir a toallitas húmedas y úsalas como si lo estuvieras lamiendo, con suavidad para crear empatía con él.

De lo contrario, si a tu gato le agrada el agua, emplea el champú adecuado (no al seco, ni para perros y mucho menos para humanos porque puede ocasionarle resequedad en la piel). Masajéalo sobre su cuerpo con las manos y luego enjuaga poco a poco.

Un aspecto a considerar es que tu gato debe estar en condiciones para el baño, es decir, agárralo cuando esté agotado o tranquilo, incluso después de comer pues de esta forma lo adecuarás al baño. Usa juguetes que le gusten y mételos en la tina para llamar su atención y mantenerlo controlado.

2. Corta sus uñas

Corta las uñas de tu gato antes de intentar bañarlo. Hazlo con sumo cuidado, procurando no hacer ningún daño ni ocasionar sangrado. Una golosina o galleta de recompensa sería ideal para que siempre que toque hacer este proceso, se sienta confiado y seguro.

3. Cepilla a tu gato

Cepillar a tu mascota te permitirá retirar nudos o enredos en su pelaje, los cuales serán más fáciles de quitar durante el baño. Escoge en la tienda un cepillo que le agrade y que lo haga sentir a gusto.

Si le gusta que lo cepillen, aprovecha, porque te permitirá asearlo adecuadamente las veces que lo requiera. Cepillarlo también es una manera de distraer su atención a la hora de cortar sus uñas, así matas dos pájaros de un solo tiro.

Asimismo, este proceso muy preciado para tu animalito, lo ayudará a prevenir indigestión que ocasiona las bolas de pelo y la aparición de parásitos, garrapatas y otros insectos que pueden causarle enfermedades.

4. Limpia orejas, ojos y boca

Limpiar sus zonas de difícil acceso requiere de tiempo y minuciosidad. Adquirir sprays para la limpieza de las orejas puede ayudar si a eso añades el empleo de gasa o algodón para remover la suciedad delicadamente. Mucho cuidado con dejar restos de estos elementos dentro de las orejas, pues allí sí el problema será mayor.

Por su parte, los ojos también requieren de atención. Las lagañas pueden eliminarse con paños húmedos, pero la boca no. En este caso, es difícil evitar que se acumule sarro en su dentadura, pero usar algún dentífrico para gatos podría ayudar, tanto como asignarle un juguete para que muerda y juegue. El roce de sus dientes con el objeto, ayudará en su limpieza.