Qué debes saber cuando tienes un erizo como mascota

Los erizos son animales exóticos provenientes de Europa, Asia y África adoptados en estos tiempos por el hombre como mascotas. Se trata de un pequeño mamífero de hasta 15 centímetros y 400 gramos de peso que viven 8 años en promedio, provistos de ciertas cualidades y características que ameritan cuidados especiales por parte de sus dueños. Te contaremos que tener en cuenta para tener un erizo como mascota.

Primero que nada, es necesario saber que existen al menos 16 especies diferentes, siendo el erizo orejudo o erizo pigmeo africado el ideal para tener en la casa. Su cuerpo está provisto de púas huecas con queratina en su interior que no son venenosas aunque podrían causar un gran dolor al desafortunado que se tope con ellas.

Estas púas son la clave de su supervivencia, pues cuando se sienten amenazados optan por enrollarse al punto de formar una pelota de espinas. Y mediante esta posición protegen el abdomen y la cara, que son en esencia sus zonas más vulnerables.

De los erizos también se puede decir que son amistosos pero solitarios, y acostumbrarlo a la vida del hogar requiere de un largo proceso de socialización que deberá iniciar desde cuando son cachorros, aunque no siempre obtendrás el resultado que estás esperando. A veces, no lograrán integrarse a la vida en familia como lo harían los gatos o los perros.

Como ya es sabido, tener un erizo como mascota implica ciertos cuidados, de los cuales haremos énfasis a continuación, a fin de que puedas garantizar a este pequeño mamífero la calidad de vida que merece.

Todo lo que necesitas saber sobre el comportamiento de los erizos

Aunque criarlo pareciera una tarea sencilla, conservarlos en espacios cerrados no le será para nada agradable. Necesita estar en movimiento, llevar a cabo cualquier actividad preferiblemente durante las noches cuando se encuentra activo. Muy importante… le encanta dormir durante el día.

En ciertas épocas del año, estas mascotas pueden sufrir de letargo; pero, según el clima y otras condiciones podrían hibernar o estivar. También, tienes que saber que tienen muchas formas de comunicarse como chillidos y gruñidos, así que si decides mantenerlo contigo deberás acostumbrarte a sus extraños sonidos.

A estos animalitos les gusta muchísimo oler cosas; de hecho, especialistas en comportamiento animal afirman que durante la socialización deberás permitir que te olfateen con frecuencia para que se familiaricen. Más importante aún es que su dieta comprende principalmente insectos, aunque también verduras o frutas.

Como todo amo consentidor, si quieres satisfacer su buen apetito podrás comprar en tiendas para mascotas algunos gusanos y otros insectos. Evita recogerlos en las calles, ya que podrían estar contaminados; además, es recomendable no abusar de la comida, ya que tienden a subir de peso rápidamente haciendo muy difícil cualquier movimiento.

Convierte la jaula del erizo en su propio santuario

Efectivamente, el erizo no gusta de los espacios cerrados; sin embargo, le será necesaria una jaula de, por lo menos, 1,5 metros que le permita moverse sin dificultades.

Dentro, tendrás que disponer de una madriguera y una rueda grande como las que usan los hámster para que pueda ejercitarse. Ambas pueden ser adquiridas en la tienda para mascotas.

Sustituye tela por papel de cocina. Los hilos de la tela podrían enredarse en las púas y convertirse en un problema. Asimismo, dispón de material absorbente especial para sus necesidades, contribuyendo de esta forma con su higiene.

Permítele salir durante las noches, pero eso sí, bajo tu estricta supervisión, ya que si lo dejas solo y a sus anchas aunque sea por unos instantes podría perderse y no volver nunca más.

La limpieza es vital. Aunque no lo bañes, por lo menos desinfecta su entorno para evitar enfermedades y ten siempre presente que durante tus primeros días con él podrás cargarlo pero con guantes de cocina. No querrás terminar un con doloroso pinchazo.