Descubre cuáles son las vacunas obligatorias para gatos

El cuidado del gato, además de radicar en su aseo personal, implica también prestar atención a su salud. Las vacunas constituyen parte esencial de la manutención de una mascota, pues ayudan a prevenir enfermedades que pudieran ser incluso mortales. En este artículo te contaremos cuáles son las vacunas obligatorias para gatos que no puedes saltearte.

Una gran cantidad de virus y bacterias puedes combatirse al aplicar las vacunas obligatorias a su gato, debido a que constituyen un tratamiento preventivo que mejora su sistema inmunitario, proporcionando condiciones favorables para todos los que habitan en el hogar.

En este sentido, la vacunación debe realizarse en el momento adecuado, que es generalmente en el destete, aproximadamente a los dos meses, cuando su madre ha dejado de amamantarlo y no está protegido con los anticuerpos que le proporciona con la leche materna.

Una vez llegue ese momento, debe llevar al gato a la clínica veterinaria para que comience su régimen de vacunación e inicie el proceso de inmunización correspondiente a su edad.

Plan de vacunación para gatos

Quizá sea poco lo que ha escuchado sobre las vacunas para gatos, pero es que tal como a los perros y otros animales, a ellos también les corresponde su plan de vacunación para prevenir enfermedades que en muchos casos son de mayor gravedad y no tienen cura conocida.

Lo primero que debe hacer es desparasitar al gato cuando tenga aproximadamente mes y medio, solo así garantizará la acción efectiva de las vacunas. Adicionalmente, algunos veterinarios sugieren un examen de sangre para descartar leucemia y alguna otra enfermedad autoinmune. Mientras esto sucede, debe evitar tenga contacto con otros animales para evitar posibles contagios.

La primera vacuna debe aplicarse a los dos meses, es decir a las 8 semanas de nacido, es la trivalente que lo protegerá contra enfermedades serias y comunes como panleucopenia felina (tifus), rinotraqueitis y calcivirus.

Pasadas las dos semanas, deberá acudir nuevamente al veterinario para que le suministre su dosis de leucemia felina. Hay laboratorios que han combinado estas dos últimas vacunas, haciendo posible una sola inoculación.

Un mes después, la mascota debe recibir el refuerzo de la trivalente, es decir la segunda dosis que dará garantía de su completa inmunización contra las referidas enfermedades.

A los tres meses y medio es conveniente aplicar el refuerzo de la leucemia y dos semanas después, es decir, a los 4 meses, se recomienda la vacuna contra la rabia. Sin menospreciar su fin último, es importante destacar que todas las vacunas que le coloquen a la mascota serán útiles para tenerlo sano y protegido.

Vacunas opcionales para gatos

Existen vacunas que si bien no dejan de ser relevantes, se consideran opcionales y nos referimos en primer lugar a la vacuna contra inmunodeficiencia felina (FIV), un síndrome similar al que se da en humanos pero se transmite entre gatos solamente.

A esta se suma la vacuna contra bordetella, aplicada por las vías nasales para combatir enfermedad infecciosa en el aparato respiratorio. Sus efectos aún son discutibles porque se ha comprobado que causa daños en el hígado.

De igual manera, se encuentra la vacuna contra la peritonitis infecciosa felina (PIF), enfermedad mortal que causa un virus que muta una vez que infecta al animal. Se usa muy poco porque no está comprobada su eficacia y son pocos los casos de en gatos de casa.

En todo caso, sea la vacuna que sea, es vital cumplir los plazos de refuerzos pues al dejar pasar 6 meses, la misma pierde el efecto. Se debe estar pendiente de la tarjeta de vacunación y llevar al día su control, pues esto permitirá no perder  tiempo ni dinero y cuidar eficientemente la salud del gato.